El toscanoa, en el norte de Italia, ha extendido a toda la región una propuesta que permite a las mascotas entrar en instituciones sanitarias, como hospitales y clínicas, para visitar a sus dueños en tratamiento.
La experiencia, que comenzó como proyecto piloto el pasado mes de noviembre dentro de las estructuras de la Autoridad Sanitaria Local (ASL) que opera en el sureste de Toscana, se basa en el principio de que los perros, gatos y otros animales domésticos, además de ser miembros de la familia, pueden contribuir al bienestar físico y mental de los pacientes.
Ahora corresponde a las instituciones sanitarias definir los procedimientos de acceso durante el horario de visita y también deben compartir su normativa interna con el servicio veterinario local. Para autorizar el ingreso de la mascota también se deberán tomar en consideración las condiciones de los pacientes.
En términos generales, Toscana ha definido algunas reglas, entre ellas un certificado veterinario emitido menos de un mes antes de la fecha de la visita, que confirme la buena salud del animal, junto con la ausencia de gusanos y parásitos.
Según el gobernador de la región, Eugenio Giani, el ingreso de mascotas a clínicas y hospitales “es una oportunidad que refuerza nuestro compromiso con un sistema de salud cada vez más cercano a las necesidades de la población”.
“La salud no solo significa la ausencia de enfermedad. También incluye el bienestar físico, mental y social, y está científicamente comprobado que el contacto con mascotas proporciona beneficios significativos durante el tratamiento”, enfatizó Giani.
Estudios científicos, que utilizaron perros en el experimento, demostraron que la interacción con amigos peludos aumentó la concentración de oxitocina, disminuyó los niveles de cortisol y redujo el riesgo de enfermedades cardíacas. (Reuters)






























































