La iniciativa pretende no sólo profesionalizar a los reclusos, sino principalmente acercarlos a la vida en sociedad.
Por primera vez en Italia se ofreció a los presos un curso de sumiller (especialista en vinos). Los presos de una prisión de la ciudad de Lecce, en la región de Puglia, sureste de Italia, aprendieron a catar, identificar y elegir vinos y, al finalizar las clases, recibieron un diploma. La información es de la Agencia ANSA.
“El vino más allá de cualquier barrera”, decía el anuncio del curso, al que asistieron 19 hombres y 10 mujeres. La idea fue promovida por la Asociación Italiana de Sommeliers, en colaboración con la dirección de la cadena Borgo San Nicola y la bodega Feudi di Guagnano.
En las cárceles del país, los reclusos tienen la oportunidad de especializarse técnicamente en diversas profesiones, como pizzero, carpintero y artesano, pero esta vez el curso atrajo la atención en toda Italia. En ocho clases, divididas en grupos de hombres y mujeres, seis especialistas de la asociación enseñaron técnicas de enología a los alumnos. Entre los profesores se encontraba Marco Albanese, un policía de Lecce, pero que se vistió de profesor durante el curso.
Las lecciones teóricas abarcaron desde la historia del antiguo arte de la elaboración del vino, pasando por el cultivo de la uva, hasta la identificación y degustación del vino.







































