El empresario italiano Paolo Zampolli, aliado del presidente Donald Trump y enviado especial para asuntos globales, realizó ataques contra mujeres brasileñas. En una entrevista con La emisora italiana RAIZampolli afirmó que "las mujeres brasileñas están programadas para causar confusión".
Estas declaraciones se produjeron durante una conversación sobre la relación de Zampolli con la modelo brasileña Amanda Ungaro. La pareja estuvo junta durante casi 20 años y tiene un hijo de 15 años. Actualmente, ambos se disputan la custodia del adolescente en los tribunales de Estados Unidos.
Cuando el periodista le preguntó si el comportamiento en cuestión era genético, el asesor reafirmó su postura. Zampolli declaró que las mujeres en Brasil están "programadas" para el conflicto. El periodista incluso preguntó si el objetivo era la extorsión, pero el empresario lo negó, repitiendo el término "confusión".
En otro momento de la entrevista, el aliado de Trump insultó a una amiga de su exesposa. "Es una de esas prostitutas brasileñas, esa maldita raza de mujeres brasileñas, todas son iguales", declaró. También utilizó otros términos ofensivos para describir a la mujer.
El periódico “The New York Times” publicó recientemente que Zampolli supuestamente utilizó su influencia política para deportar a Amanda Ungaro. La modelo fue arrestada en Miami en junio de 2025 por presunto fraude laboral.
Los registros indican que el empresario se puso en contacto con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras el arresto de su exesposa. Supuestamente, sugirió que ella se encontraba en el país ilegalmente y solicitó su traslado a un centro de detención federal.
El equipo de defensa de Amanda cree que los estrechos vínculos de Zampolli con la Casa Blanca fueron un factor determinante en su expulsión de Estados Unidos. Actualmente reside en Brasil y afirma que su exmarido le prometió estabilidad migratoria durante su matrimonio.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos negó cualquier favoritismo político en el caso. En un comunicado oficial, la agencia afirmó que la deportación se produjo porque la visa de Amanda había expirado. El gobierno estadounidense calificó de falsa la alegación de persecución política.






































