El cineasta estadounidense Steven Spielberg se ha unido a otros nombres de la industria cinematográfica para firmar un llamamiento para salvar los sitios culturales de Roma, Italia, que corren el riesgo de convertirse en "centros comerciales".
La petición, dirigida al presidente italiano Sergio Mattarella y a la primera ministra del país, Giorgia Meloni, está encabezada por otros grandes directores del cine mundial, como Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Wes Anderson y Jane Campion, además de Ari Aster.
Hasta la fecha, la iniciativa cuenta con el apoyo de más de 50 representantes del mundo del cine, como la italoamericana Isabella Rossellini, nominada al Oscar 2025 en la categoría de mejor actriz de reparto por su actuación en “Conclave”, y el actor estadounidense Willem Dafoe.
“Como [el arquitecto italiano] Renzo Piano reflexiona elocuentemente sobre la situación actual en Roma, está claro que el intento de convertir espacios destinados a un posible renacimiento cultural de la Ciudad Eterna en hoteles, centros comerciales y supermercados es completamente inaceptable”, dice el llamamiento de los realizadores, que invita a “colegas de todo el mundo, directores de festivales y operadores culturales a firmar” la carta para salvar “una de las ciudades culturales y artísticas más importantes del mundo”.
Según el texto, “tal transformación representaría una pérdida irreparable: un profundo sacrilegio no sólo para la rica historia de la ciudad, sino también para el patrimonio cultural que se dejará a las generaciones futuras”.
En la petición, los partidarios afirman tener el “deber de transformar estas ‘catedrales en el desierto’ en templos diversos de cultura, lugares capaces de nutrir las almas de las generaciones actuales y futuras”. (Reuters)







































