Sólo en 2015, hubo un aumento del 379% en las importaciones de salsa de tomate concentrada procedente de China.
Desde la mozzarella lituana hasta la salsa concentrada china, pasando por el aceite de oliva tunecino y el trigo canadiense: casi dos de cada tres pizzas que se sirven en Italia se elaboran con una mezcla de ingredientes procedentes de miles de kilómetros de distancia.
Los datos fueron presentados en un informe de la Confederación Nacional de Productores Directos (Coldiretti, en su sigla italiana) este miércoles (20) en un acto de defensa de la dieta mediterránea en Nápoles.
La pizza factura alrededor de 10 mil millones de euros en Italia, donde cada día se comen cinco millones de pizzas, es decir, un total de 1,8 mil millones de pizzas al año. En cuanto a ingredientes, según Coldiretti, se consumen 200 mil toneladas de harina, 225 mil toneladas de mozzarella, 30 mil toneladas de aceite de oliva y 260 mil toneladas de salsa de tomate.
Según el documento, en 2015 hubo un aumento del 379% en las importaciones de salsa de tomate concentrada procedente de China, alcanzando 67 mil toneladas, lo que equivale al 10% de la producción italiana de tomates frescos. El número prácticamente se ha quintuplicado en los últimos años y, debido a un vacío legal, algunos acaban siendo considerados italianos porque la legislación exige identificar el lugar de producción y no de cultivo.
“En un momento difícil para la economía italiana, es necesario invertir en transparencia e introducir, sin dudarlo, la obligación de indicar el origen de los alimentos en la etiqueta, como solicitó el 96,5% de los italianos en la consulta pública en línea sobre el origen. de productos agroalimentarios en poder del Ministerio de Políticas Agrícolas”, dijo el presidente de Coldiretti, Roberto Moncalvo.
Para el líder de la entidad, el pedido de la Unesco de reconocer la pizza como patrimonio de la humanidad podría aumentar la presión para identificar los productos.
“El reconocimiento de la UNESCO tendría un valor extraordinario para Italia, que es el país donde la cultura gastronómica está más arraigada y la pizza representa un símbolo de identidad nacional. Está claro que garantizar el origen nacional de los ingredientes significa defender una parte de nuestra historia, pero también su diferenciación frente a la competencia desleal”, destaca.
En cifras, hubo un aumento del 279% en las importaciones de aceite de oliva procedente de Túnez (90 mil toneladas), mientras que las de productos lácteos destinados a la transformación industrial aumentaron un 17%.
Entre las “transformaciones”, se encuentra sobre todo la cuajada procedente de Lituania y destinada a producir mozzarella sin que en las etiquetas se indique su origen real. En kilos, este aumento representa casi 10 mil toneladas, equivalente al 10% de la producción de leche en Italia.
Los primeros datos de 2016 siguen la misma dirección y apuntan también a un aumento de las importaciones de trigo, con un incremento de las importaciones de mil toneladas. Según el informe, la mitad de los platos que se venden en Italia utilizan trigo importado.
Según Coldiretti, en particular, la región de Campania era el principal destino de la salsa china y de la cuajada industrializada.
Por: Manejar







































