Patrik Ongaro, propietario de un hotel en Selva di Cadore, en provincia de belluno, Italia, se encuentra en el centro de una crisis después de negarse a acoger a una pareja israelí, acusándola de ser “responsables de genocidio”.
La decisión generó una ola de indignación en las redes sociales y fue ampliamente condenada por diversos sectores.
La controversia llevó a hoteles Garni Ongaro poner fin a sus actividades en las redes sociales.
En medio de la crisis, Ongaro intentó contener los daños enviando un comunicado a la agencia ANSA. En el comunicado pidió disculpas y negó intenciones racistas o antisemitas, afirmando que se “opone a cualquier forma de violencia”. Además, el propietario afirmó que estaba dispuesto a recibir nuevamente a la pareja israelí, admitiendo el error en su mensaje inicial.
Sin embargo, las consecuencias fueron rápidas y graves. La plataforma de reservas Booking.com suspendió su colaboración con el hotel y lo eliminó del sistema.
El caso también llamó la atención de las autoridades locales. luca zaia, gobernador de la región del Véneto, habló con firmeza y destacó la gravedad de la situación:
“Me siento profundamente perturbado y consternado por lo sucedido. El Véneto debe garantizar puertas abiertas a todos. Sigo esperando que lo que se ha dicho no sea cierto, porque eso no es la hospitalidad veneciana. Nuestra oferta turística debe ser inclusiva, apolítica y respetuosa con todos. Lo he subrayado muchas veces y reafirmo que episodios como éste son inaceptables: eso no es lo que es Véneto. Durante siglos hemos sido un pueblo abierto al mundo, respetando las identidades de los demás. La República del Véneto fue un ejemplo de integración, acogiendo a comunidades como la judía y promoviendo el intercambio cultural con Oriente Medio y el mundo árabe, lo que enriqueció no sólo al Véneto, sino a toda Italia”, afirmó. Rai Noticias.







































