El Banco Central Europeo (BCE) recomendó esta semana a los ciudadanos de la Unión Europea mantener entre 70 y 100 € en efectivo en casa. La recomendación está incluida en el estudio. Mantén la calma y lleva dinero en efectivo, publicado el lunes (22), que analiza el papel del papel moneda en tiempos de crisis.
La medida tiene como objetivo preparar a la población para emergencias en las que los métodos de pago electrónicos no estén disponibles, como durante apagones, ciberataques o conflictos armados.
Papel esencial en las crisis
El estudio analizó cuatro momentos críticos en la historia reciente de Europa: la crisis financiera de 2008, la crisis de la deuda griega (2014-2015), la pandemia de Covid-19 y la guerra en ucrania Comenzó en 2022.
En todas estas situaciones, el uso de efectivo aumentó significativamente. Según el BCE, «la adquisición de billetes aumenta drásticamente e inmediatamente» cuando hay inestabilidad.
Dinero para tres días
La recomendación del BCE es que cada persona mantenga en casa una cantidad suficiente para cubrir sus necesidades básicas durante aproximadamente 72 horas. Esta cantidad oscila entre 70 y 100 €, según las normas adoptadas por países como Austria, Finlandia y los Países Bajos.
La institución destaca que esta reserva actúa como una protección de bajo costo ante fallas generalizadas en los sistemas de pago.
medidas preventivas
Además del público en general, el BCE recomienda a los gobiernos y a los bancos que se preparen para un posible aumento repentino de la demanda de efectivo. Finlandia, por ejemplo, está desarrollando cajeros automáticos resistentes a fallos y ciberataques.
El banco enfatiza que ningún sistema es “infalible” y que el papel moneda sigue siendo un componente “crítico” de la preparación nacional para emergencias.
Kit de supervivencia europeo
Esta recomendación se suma a otras medidas de preparación civil propuestas por la Comisión Europea. En marzo de este año, la agencia recomendó a los ciudadanos tener un kit de emergencia en casa con agua, alimentos no perecederos, medicamentos y documentos esenciales para al menos tres días.
El modelo sigue prácticas de países como Suecia, Dinamarca y Finlandia, que han reforzado las medidas preventivas ante amenazas como guerras o desastres naturales.






































