Una operación policial italiana se centró el jueves (21) en siete pizzerías, entre ellas algunas de cadenas famosas, porque los restaurantes afirmaban utilizar productos frescos de origen reconocido, pero no los utilizaban.
Todos los propietarios fueron acusados de fraude y tendrán que pagar multas individuales de hasta 18,3 euros (unos 120 reales).
Además, se incautaron alrededor de 20 kilos de diversos productos alimenticios.
En la operación, denominada “Margherita”, participaron militares del Departamento de Protección Agroalimentaria (RAC) de Turín. ParmaRoma, Salerno y Messina. Aunque no revelaron los nombres de los lugares investigados, la policía informó que todos son "muy famosos y tienen una gran afluencia de público".
Los agentes acudieron a los establecimientos investigados para analizar la veracidad y fidelidad de la información facilitada a los consumidores sobre los ingredientes utilizados en las pizzas.
En algunos casos, los policías comprobaron que los menús presentaban información sobre el uso de productos frescos, pero que en realidad estaban congelados. Otro punto es que las pizzerías afirmaban utilizar productos con sellos de certificación de indicación geográfica protegida (IGP) o denominación de origen protegida (DOP), pero en realidad utilizaban productos comunes.
En el operativo también se constató que faltaba información sobre sustancias que pueden provocar alergias en los platos y la imposibilidad de rastrear algunos de los ingredientes utilizados en las pizzas. (Ana)







































