La Embajada de Italia defendió el italiano en el Congreso brasileño, salvaguardando la posibilidad de que la lengua sea estudiada como segunda lengua en la escuela secundaria y, así, dando la posibilidad a más de 30 millones de descendientes de “belpaese” de mantener un estrecho vínculo con sus orígenes.
Según el embajador de Italia en Brasil, Alessandro Cortese, se trata de un resultado importante y de valor simbólico, “especialmente en el 150° año de la inmigración italiana” en el país sudamericano.
“Tener la oportunidad de estudiar la lengua ligada a las propias raíces es fundamental para mantener viva la identidad cultural”, observa el diplomático.
Las embajadas de Francia (guiadas por su asertiva política lingüística), Alemania y Japón, este último también vinculado a Brasil por grandes comunidades de inmigrantes, también presionaron al Congreso brasileño para que dejara la puerta abierta a una pluralidad de lenguas.
La medida se considera un éxito dado el riesgo – que surgió durante la discusión en el Senado – de que la enseñanza de una segunda lengua en la educación secundaria tendría que limitarse sólo al español – la segunda lengua más estudiada en Brasil. (Reuters)







































