El Parque Arqueológico del Coliseo de Roma ha presentado los primeros resultados de un estudio innovador que analiza los sistemas hidráulicos y de alcantarillado de la estructura de más de dos mil años de antigüedad, proporcionando una instantánea sin precedentes de la vida cotidiana dentro del monumento romano.
Entre los hallazgos se encontraron restos de comida consumida por el público. El estudio demostró que se trataba principalmente de carnes cocinadas al brasero, algunas pizzas y verduras, e incluso restos de fruta.
También se encontraron fragmentos de huesos de animales feroces utilizados en las batallas -como osos, leones y leopardos-, pero también de perros, entre ellos pequeños de raza Basset Hound y Daschund, colocados dentro de la arena para ser cazados en los llamados ciervos -que entretenían los romanos así como luchas entre gladiadores.
Además, los investigadores encontraron una moneda de oro con el rostro del emperador Marco Aurelio, acuñada para una celebración que tuvo lugar entre los años 170 d.C. y 171 d.C., y encontrada entre unas 50 monedas “más pobres” dentro de la alcantarilla.
Sin embargo, el tema de las naumaquias, las míticas batallas con barcos en el interior del Coliseo, sigue siendo un misterio. No es posible decir si el anfiteatro estaba realmente lleno de agua o si eran simplemente representaciones de batallas que tuvieron lugar en otros lugares.
Es demasiado pronto para decirlo. La arqueología es una disciplina lenta, y ahora será necesario crear un sistema que integre datos arqueológicos, incluyendo los recopilados en los altos muros del hipogeo, con datos específicamente hidráulicos. Sin descuidar las fuentes antiguas, que, desde Marziale [poeta], pasando por Suetonio [escritor] y Dion Casio [historiador], nunca han sido del todo explícitas —explica la arqueóloga responsable del Coliseo, Federica Rinaldi, quien coordinó la investigación con el equipo de Roma Sotterranea y el arquitecto Fabio Fumagalli—.
el director de Parque Arqueológico Coliseo, Alfonsina Russo, explica que el objetivo inicial del proyecto era comprender mejor el funcionamiento de las antiguas alcantarillas y sistemas hidráulicos del anfiteatro.
La investigación del grupo comenzó en enero de este año y se extendió hasta agosto y se centró, según explicó una de las implicadas en el proyecto, Martina Almonte, en el colector sur del Coliseo, que se encontraba bloqueado y fuera de uso desde al menos 523 d.C., cuando la estructura pasó de ser un anfiteatro a tener usos muy diversos, como un condominio y una fortaleza que albergaba un hospital.
En el período que comenzó a continuación, se trabajó en la Coliseo implicaron retirar las piezas de mármol para su uso en otras estructuras y abandonar la parte de entretenimiento y todo lo que acabó cayendo al alcantarillado quedó “intacto y congelado durante siglos” en esa salida de agua que ya no servía. (ENCARGARSE DE).







































