El Tribunal Supremo italiano ha dictaminado que la ejecución de las sentencias que reconocen la ciudadanía italiana... jure sanguinis No se requiere certificación de la sentencia firme. La decisión se dictó en el caso de un ciudadano italobrasileño, reconocido como ciudadano italiano por el Tribunal de Roma. A pesar de ello, el registrador civil se negó a cumplir la orden judicial, alegando la falta del documento exigido por el artículo 124 de las disposiciones de aplicación del Código de Procedimiento Civil.
El ciudadano recurrió ante el Tribunal de Treviso y el Tribunal de Apelación de Venecia, pero ambas instancias mantuvieron la exigencia del certificado. Durante este período, ella y su hijo menor, que ya vivía en Italia, enfrentaron dificultades, como la imposibilidad de acceder a los servicios de salud y al mercado laboral. Sólo después de meses de espera y burocracia se obtuvo el documento, pero el ciudadano decidió recurrir ante el Tribunal Supremo por el principio de derrota virtual.
Posición de la Corte Suprema
En la decisión número 2281/2025, la Corte Suprema invalidó el requisito del certificado de sentencia firme, argumentando que la prueba de la sentencia firme puede aportarse por otros medios que demuestren la ausencia de recursos pendientes. El tribunal destacó que la legislación no impone la certificación como único medio de prueba, contradiciendo la interpretación restrictiva adoptada por el oficial del estado civil y los tribunales inferiores.
La Corte también reforzó la responsabilidad del alcalde (sindaco), como oficial del registro civil Vittorio Veneto y representante del Ministerio del Interior, en la ejecución de las órdenes de transcripción. Así, el Municipio, que había participado indebidamente en el procedimiento, fue condenado al pago de las costas judiciales, estimadas en 12 mil euros.
Impacto de la decisión
La decisión supone un hito en el proceso de obtención de la ciudadanía italiana. jure sanguinis, garantizando que los reconocidos como ciudadanos puedan ejercer sus derechos sin obstáculos burocráticos indebidos.
La Corte reafirmó que la administración pública no puede crear requisitos no previstos en la ley, como la exigencia de un documento específico para acreditar que se ha dictado sentencia firme.
Además, la interpretación del Tribunal Supremo puede aplicarse a otros procesos, como los que se sustancian bajo el procedimiento simplificado introducido por la reforma de la Cartabia.
La decisión también se alinea con precedentes recientes, como el fallo 14194/2024, que determinó que la prueba de la filiación en los procesos de ciudadanía no necesita basarse exclusivamente en la presentación del acta de nacimiento.
Con esta decisión, el Tribunal Supremo refuerza la seguridad jurídica de los descendientes de italianos que buscan el reconocimiento de su ciudadanía, evitando retrasos innecesarios en la realización de sus derechos.
Precaución
Todavía es demasiado pronto para evaluar plenamente los efectos prácticos de esta decisión, especialmente en los procesos en curso. La decisión establece una forma más eficiente de ejecutar las sentencias declaratorias de ciudadanía, evitando demoras derivadas del ritmo de sentencias. Sin embargo, el impacto total de este cambio aún depende de cómo lo apliquen los tribunales y los órganos administrativos día a día.
En Brasil, por ejemplo, la situación es diferente, ya que las decisiones judiciales tienden a tener una fuerza vinculante más amplia, mientras que en Italia la interpretación de las leyes puede variar.
La falta de una cultura jurisprudencial consolidada en Italia puede dificultar la estandarización de los procedimientos, haciendo más incierto el escenario para quienes buscan el reconocimiento de la ciudadanía italiana. jure sanguinis.







































