La megainfluencer italiana Chiara Ferragni llegó a un acuerdo con la Autoridad Antimonopolio del país para pagar al menos 1,2 millones de euros (7,1 millones de reales) a una organización benéfica y poner fin a una investigación sobre presunto fraude en la promoción de un huevo de Pascua en 2021 y 2022.
Los productos, fabricados por la marca Dolci Preziosi, llevaban el nombre de Ferragni e indicaban que el dinero recaudado con la venta sería donado a la ONG I Bambini delle Fate (Los niños de las hadas), que financia proyectos de inclusión social para menores con discapacidades.
Según los informes, las empresas de la influencer y el fabricante de dulces ganaron al menos 1,2 millones de euros con los huevos de Pascua, pero sólo transfirieron 36 reales (214 reales) a la organización benéfica.
Con el acuerdo, Ferragni transferirá 1,2 millones de euros a la ONG en tres años, mientras que Cerealitalia, propietaria de Dolci Preziosi, pagará 100 mil euros (595 mil reales). Las empresas implicadas también se comprometieron a separar de forma clara y permanente las actividades comerciales y benéficas.
En caso de incumplimiento del acuerdo, las empresas de Ferragni y el fabricante de huevos de Pascua estarán sujetos a una multa de hasta 10 millones de euros (59,6 millones de reales).
En un comunicado difundido en Instagram, la influencer digital afirmó que el pago de 1,2 millones es una “donación voluntaria”, y no una “sanción”, y que sus empresas se han comprometido a “separar completamente las operaciones comerciales de las actividades caritativas”.
A pesar del cierre del caso ante la Autoridad Antimonopolio, Ferragni sigue siendo investigado en el ámbito penal por la Fiscalía de Milán por sospecha de fraude agravado.
El escándalo comenzó después de que la influencer más famosa de Italia fuera multada con 1 millón de euros (5,96 millones de reales) por prácticas comerciales desleales al promocionar un pandoro (dulce típico navideño) de edición limitada que llevaba su marca.
Al igual que en el caso de los huevos de Pascua, la comercialización del producto hizo creer al público que el dinero obtenido con las ventas se donaría a un hospital pediátrico de Turín, pero, en realidad, Balocco, el fabricante del caramelo, ya había hecho una donación de 50 mil euros (R$ 298 mil) incluso antes del inicio de la campaña.
Se estima que las empresas de Ferragni ganaron 1 millón de euros con Pandoro, cifra que la influencer donó al hospital tras la repercusión negativa del caso. (Reuters)







































