El proceso es un poco laborioso, pero la ventaja es un sabor mucho mejor que el de la masa comprada.
A masa fresca feita en casa ¡No es sólo un alimento! Para muchos de nosotros es un ritual que se ha transmitido de generación en generación. Es una reliquia familiar, un recuerdo de infancia. En casa, preparar una pasta es un momento de celebración y convivencia en familia o con amigos.
La pasta fresca es el buque insignia de la gastronomía italiana, una tradición que forma parte de nosotros, de nuestro país: ¡es obligación de un descendiente saber prepararla!
Además, para aquellos a los que “les gusta ensuciarse las manos”, ¡hacer pasta casera es una auténtica terapia!
preparar una masa Fresco requiere tiempo, atención y paciencia, ¡pero cada bocado vale la pena!
Sólo necesitarás harina de trigo, huevo y sal. Es una pasta básica y puedes usarla para hacer pasta para lasaña (después de abrirla, simplemente córtala al tamaño de tu sartén), raviolis, rondelle, tagliatelle, pappardelle, tagliatelle y cualquier otra cosa que quieras.
CONSEJO – Por cada 100 g de harina de trigo, utiliza 1 huevo. Disponer de un poco más de harina de trigo para extender la masa y espolvorear.
COMO HACER
1 - Forma un volcán en la harina y coloca los huevos en el medio (yemas y claras juntas) y amasa llevando la harina del exterior al volcán.

2 - Después de 10 minutos, la masa debería volverse homogénea. Forma una bola y déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.

3 - Divide la masa en bolitas más pequeñas y estira cada una con un rodillo hasta que tenga dos milímetros de espesor. Déjalo reposar otros 30 minutos.

4 - Hacer un rollo y cortar la masa con un cuchillo muy afilado en tiras de un centímetro de ancho para hacer tallarines.








































