El senador Andrea Crisanti, elegido por Partido demócrata En Europa, criticó duramente a la decreto sobre ciudadanía Presentado por el gobierno italiano el 28 de marzo, el texto, que está siendo analizado por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, impone nuevas restricciones al reconocimiento de la ciudadanía italiana, principalmente para los descendientes de italianos y los ciudadanos inscritos en el AIRE, el registro oficial de residentes en el extranjero.
Según Crisanti, el decreto impide a los registrados en AIRE transmitir la ciudadanía más allá de la segunda generación, lo que podría afectar directamente a miles de familias. “Es una medida injusta, que afectará especialmente a quienes tienen doble nacionalidad”, afirmó.
Según el senador, el impacto será doble: muchos dejarán de solicitar la ciudadanía italiana y otros evitarán registrarse en AIRE. También destacó la ausencia de un período de transición, lo que, en la práctica, excluye del derecho a la naturalización a quienes ya habían iniciado el trámite.
Crisanti también criticó el modo en que se redactó el decreto, sin diálogo con el Consejo General de Italianos en el Extranjero (CGIE), organismo encargado de representar los intereses de la comunidad italiana fuera de Italia. “La urgencia del decreto no se justifica. La mayoría de los más de seis millones de personas registradas en AIRE no se deben a la naturalización, sino a la reciente emigración de jóvenes y a la regularización pospandemia”, explicó a la agencia de noticias Aise este martes (22).
El parlamentario informó que junto a otros senadores y diputados electos en el exterior presentó enmiendas para cambiar el decreto. El objetivo es aumentar el número de ciudadanos que pueden transferir la ciudadanía y reconocer el vínculo cultural con Italia como criterio válido para la solicitud.
“Nos opondremos con todas nuestras fuerzas a este decreto injusto”, concluyó Crisanti. “Nuestra lucha apenas comienza”, concluyó.







































