El congresista expresó su gratitud por la labor de los descendientes en la preservación de la cultura y recordó la primera vez que las mujeres tuvieron derecho al voto en 1946.
Según un abogado italiano, quienes iniciaron los trámites antes de marzo de 2025 ya tienen argumentos legales, incluso sin haber solicitado una cita en el consulado.
En la Farnesina (Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia), un miembro del consejo compara la lucha por la ciudadanía italiana con la tragedia de los desaparecidos.
La propuesta modifica las normas de ciudadanía e incluye un requisito de dominio del idioma italiano de nivel B1 para los bisnietos y las generaciones futuras.
Según la información obtenida por Italianismo, la propuesta prevé el derecho de sangre hasta la segunda generación y exige la certificación B1 para todas las demás generaciones.