El gobierno francés ha emitido una circular para agilizar la renovación de los permisos de residencia de más de 930.000 extranjeros. Esta medida sigue el ejemplo de España, que recientemente anunció la regularización de 500.000 inmigrantes residentes en el país.
Según el diario PúblicoEl Ministerio del Interior francés ha establecido objetivos estrictos y ha ordenado la contratación de 500 nuevos agentes para reforzar la fuerza..
El plan incluye la renovación automática por 12 meses del comprobante de recepción de las solicitudes en trámite en el sistema digital. Además, los municipios franceses tienen prohibido exigir documentación adicional innecesaria para evitar mayores demoras en los procesos.
La prioridad del gobierno francés es la inmigración profesional. El país sufre escasez de mano de obra y busca evitar que los trabajadores vean suspendidos sus contratos debido a retrasos en la renovación de sus documentos.
Catarina Zuccaro, abogada radicada en Portugal, observa que Francia y España están adoptando medidas de integración. "El principio es el mismo en ambos países: quienes ya trabajan, pagan impuestos y han vivido en el territorio durante años forman parte de la sociedad y merecen seguridad jurídica", afirma.
En Italia y En Portugal, la situación es la opuesta.Tras la disolución del SEF, la nueva agencia portuguesa AIMA heredó aproximadamente 900.000 casos pendientes. Según Zuccaro, el Estado solo ha prorrogado la validez de los documentos caducados mediante decreto, lo que él califica de «aplazamiento» y no de decisión administrativa.
La legislación italiana ha ido endureciendo sistemáticamente las normas de inmigración. Los expertos señalan que el país atraviesa un momento de incertidumbre jurídica, a pesar de que Italia se enfrenta a una escasez de mano de obra y cuenta con una de las poblaciones más envejecidas de Europa.























































