"Todo depende de quién lo gestione." Esta frase resume la experiencia de los pasajeros con el nuevo sistema de control fronterizo de la Unión Europea en los aeropuertos italianos.
El país se encuentra en la fase final de implementación. Sistema de Entrada/Salida, conocido como EESEl modelo sustituye el sello manual del pasaporte por un sistema de verificación biométrica automatizada. Su implementación comenzó en octubre y se prevé que finalice el 10 de abril.
Los testimonios de los viajeros demuestran que el funcionamiento sigue variando considerablemente.
Aplicación incorrecta del sistema
Una residente de Roma declaró que esperó 20 minutos en la fila del aeropuerto de Fiumicino para la toma de datos biométricos, a pesar de tener derecho a una exención. En otro viaje, logró evitar la fila presentando su documento de identidad.
Ella resume la situación: "Todo depende de quién te atienda y de la flexibilidad de esa persona", declaró a The Local.
Otro pasajero, residente en ToscanaComentó que el trámite en Roma fue rápido. Dijo que solo tuvo dificultades para escanear su tarjeta de residencia, lo cual se solucionó con la ayuda de un agente.
Los residentes se enfrentan a inconsistencias.
Los residentes extranjeros informan que siguen siendo dirigidos incorrectamente al sistema.
Un residente británico en Bolonia Comentó que, al pasar por Venecia, lo pusieron en la cola general. Según él, el trámite fue más lento que para los turistas.
En Sicilia, otro residente afirmó que los funcionarios desconocían la exención para los residentes, lo que provocó retrasos innecesarios.
Fallos técnicos y retrasos
Los problemas con los equipos también eran frecuentes.
En Palermo, los pasajeros reportaron máquinas que no funcionaban correctamente y situaciones en las que tuvieron que utilizar tanto el sistema electrónico como el control manual.
En el aeropuerto de Génova, un viajero comentó que tuvo que recurrir al servicio manual tras varios intentos fallidos. Otro pasajero informó de una larga espera en Olbia debido a problemas de lectura.
También se han reportado errores en el sistema. Un residente afirmó que, en Turín, sus entradas y salidas no se registraron correctamente, lo que requirió la intervención de los funcionarios.
Casos sin dificultades
No todas las experiencias fueron negativas.
Un residente de Bolzano informó del uso normal de las puertas electrónicas en Verona, con verificación final por parte de un agente y sin sello en el pasaporte.
Otro viajero comentó que el proceso puede durar menos de un minuto, dependiendo del mostrador.
También se reportaron casos de pasajeros que fueron dirigidos a los controles de seguridad tradicionales sin tener que esperar en la fila.





































