Tras años de impasse, el ayuntamiento de Milán aprobó, en la madrugada del martes (30), la venta del estadio San Siro al Inter y al Milan. Los clubes demolerán el terreno para construir un nuevo estadio para 2031.
El acuerdo, aprobado con 24 votos a favor y 20 en contra, contempla la cesión del estadio y las zonas adyacentes por 197 millones de euros, aproximadamente R$1,2 millones. La propuesta contó con el apoyo del alcalde de centroizquierda, Giuseppe Sala.
San Siro, también llamado Giuseppe Meazza, cumplirá 100 años en 2026 y es el estadio más grande de Italia, con capacidad para unos 80 aficionados.
“Hemos logrado escribir una nueva página y estamos sólo al principio”, declaró la vicealcaldesa de Milán, Anna Scavuzzo.
El Inter de Milán, que había amenazado con construir sus propios estadios fuera de la ciudad, celebró el resultado. "Es un paso histórico y decisivo para el futuro de los clubes y de la ciudad", declararon en un comunicado conjunto.
Según los clubes, el nuevo estadio costará 1,2 millones de euros (7,5 millones de reales). El proyecto incluye un estadio con capacidad para 71 personas, un museo, tiendas oficiales, restaurantes, un hotel, oficinas, zonas verdes y campos deportivos. Se prevé que las obras comiencen en 2027.
La ciudad invertirá 22 millones de euros (138 millones de reales) en la reconstrucción de un túnel y el paisajismo. El diseño arquitectónico estará a cargo de Foster + Partners y Manica Studios.
Se espera que el nuevo estadio esté listo en 2031, a tiempo para la Eurocopa de 2032, que se celebrará en Italia y Turquía.
Hasta entonces, el San Siro seguirá en uso. Incluso albergará la ceremonia de inauguración de la Juegos Olímpicos de invierno 2026, en Milán y Cortina d'Ampezzo.
El estadio solo será demolido tras esta fase. Se conservará parte de la estructura, ya que en noviembre de 2025, el segundo anillo del estadio San Siro quedará protegido como patrimonio histórico, celebrando su 70.º aniversario.






































