Tras intensos debates en torno al boxeador argelino Imane Khelif, un atleta intersexual que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de París, superando también a la italiana Angela Carini, Italia tendrá la primera atleta transgénero en competir en los Juegos Paralímpicos de París.
Valentina Petrillo, de 50 años, competirá en la clase T12, dirigida a deportistas con discapacidad visual, en las pruebas de 200 y 400 metros. Fueron estas mismas distancias las que le valieron dos medallas de bronce en el Campeonato Mundial Paralímpico de 2023, también celebrado en París.
Nacida en Nápoles, Petrillo empezó a destacar en el panorama del deporte paralímpico en 2020, cuando rompió paradigmas al competir por primera vez en categoría femenina en el campeonato italiano de atletismo paralímpico.
Su viaje quedó retratado en el documental “5 Nanomoli: el sueño olímpico de una mujer trans”, que explora los desafíos de Petrillo y la búsqueda de aceptación e inclusión en el mundo del deporte.
Desde muy joven, Petrillo demostró una gran pasión por el deporte y el sueño de representar a la selección italiana. Sin embargo, a la edad de 14 años, su vida cambió drásticamente después de su diagnóstico de Stargardt, una enfermedad degenerativa que provocaba discapacidad visual. A pesar de tener que abandonar la pista, siguió involucrada en este deporte, jugando como portera en la selección italiana de fútbol sala para ciegos.
Criada e identificada como un niño durante toda su infancia, Valentina enfrentó durante mucho tiempo malestar con su identidad de género. En 2019, a sus 45 años, asumió públicamente su identidad como mujer transgénero y comenzó su transición.
Desde entonces, ha regresado al mundo de la competición, ganando 11 títulos nacionales en categoría masculina antes empezar a competir en la categoría femenina.







































