La derrota de Italia por 4-1 ante Noruega en casa reavivó la crisis de la selección nacional en las eliminatorias para la Copa Mundial de 2026.
El resultado obliga al equipo a disputar la clasificación a través de la repesca y fue considerado una humillación por la prensa italiana. El revés llega en un momento de gran presión para el equipo, que no participa en un Mundial desde 2014.
El partido se consideraba una oportunidad para la remontada tras la derrota anterior por 3-0 en Noruega. El encuentro en San Siro comenzó con expectativas positivas tras el gol de Pio Espósito. Sin embargo, la ventaja inicial duró poco. El equipo perdió intensidad, no logró ajustar su sistema defensivo y mostró dificultades para reaccionar al ritmo impuesto por el rival.
Eurosport consideró que el partido se convirtió en una pesadilla y frustró el intento de Italia por recuperar la confianza. El análisis destaca errores tácticos e inestabilidad emocional. La combinación de estos factores intensificó el ambiente de desánimo entre aficionados y comentaristas.
El Corriere della Sera escribió que “ni siquiera nos pudimos permitir el lujo de una mezcla de arrepentimiento y revancha. A Italia le espera el duro trabajo de la repesca. Faltan 130 días para los partidos”.

Otro medio de comunicación también criticó la postura del equipo. El diario se Declaró que “el resultado era claramente imposible, como dijo Gattuso. Pero hay una gran diferencia entre no marcar nueve goles y encajar cuatro en casa, ante 70 aficionados. Italia perdió su último partido de clasificación de una forma lamentable”.
Y en otro artículo, el periódico escribió: “Dejen de quejarse de las reglas, Italia no merece ir al Mundial más que Congo o Curazao”.
Historia reciente de frustraciones
Italia no participa en un Mundial desde hace más de diez años. Su eliminación en la fase de grupos de 2014 marcó el inicio de una racha negativa que se repitió en las dos ediciones siguientes. En la última fase de clasificación, el equipo volvió a fallar en momentos cruciales y cayó a la repesca, una situación que preocupa a los expertos y alimenta las críticas de exjugadores.
El camino hacia la repesca.
Los segundos clasificados de los 12 grupos europeos disputarán la repesca. Los enfrentamientos se determinarán en aproximadamente 130 días y enfrentarán a Italia contra los rivales que luchan por la última plaza disponible. El seleccionador Gennaro Gattuso tendrá que reorganizar la plantilla y corregir los fallos recurrentes en los partidos decisivos.
La situación de Italia es complicada. El equipo necesita recuperar la confianza, ajustar su sistema táctico y volver a ser competitivo antes de las eliminatorias. Los resultados recientes demuestran la necesidad de una preparación sólida para evitar otro fracaso y asegurar la clasificación para el Mundial.






































