El diputado italiano Fabio Porta criticó duramente la nueva tasa de 600 euros por solicitante en los procesos de reconocimiento de la ciudadanía italiana, incluida en la propuesta de Ley de Presupuesto 2025, firmado esta semana por el presidente de Italia, Sergio Mattarella.
"Una ley de presupuesto para 2025 que sorprendente e injustificadamente se vuelve contra los italianos que viven en el extranjero", dijo en una nota a italianismo.
Porta afirmó que el impuesto es “inmoral e injusto”, penalizando a los descendientes de italianos, especialmente a aquellos provenientes de países con monedas devaluadas, como América Latina.
Advirtió que la medida podría hacer que el proceso sea inasequible para muchas familias, ya que el costo se aplicará a cada integrante de manera individual, incluso en acciones conjuntas.
Establecida por el artículo 106 del proyecto de presupuesto, la tasa de 600 euros (alrededor de 3.700 reales) aumentaría significativamente el costo de las solicitudes familiares, que hoy pagan una sola “contribución unificada” (545 euros) por acción.
Porta ve la tarifa como una forma de desalentar las solicitudes de ciudadanía para los descendientes italianos con menos recursos, enfatizando que la ciudadanía italiana "no debe ser tratada como un privilegio económico".
Además de esta tasa, la propuesta de Ley de Presupuestos incluye otras medidas que, según Porta, perjudican a la comunidad italiana en el extranjero.
La propuesta elimina el ajuste automático al coste de vida de las pensiones de los italianos residentes fuera del país, impactando a los jubilados que pierden poder adquisitivo debido a la inflación.
Otro punto es el recorte de la ayuda por desempleo para los trabajadores que regresan a Italia, un derecho que históricamente beneficiaba a los italianos en situaciones vulnerables tras estancias en el extranjero.
Porta también criticó la ausencia de exenciones fiscales, como la reducción del IMU y del TARI, para los italianos en el extranjero.
Teme que, con los recortes ministeriales, el presupuesto destinado a apoyar a los italianos fuera del país sufra reducciones aún más drásticas. Para él, estas medidas representan un ahorro a costa de los más vulnerables, como los jubilados y los trabajadores italianos expatriados, y se comprometió a buscar ajustes en los artículos de la ley en el Parlamento.
“Evidentemente, considerando y verificando la hostilidad de este gobierno hacia los derechos e intereses de los italianos en el extranjero, la Ley de Presupuesto para 2025 no contiene medidas que respondan a las numerosas demandas de nuestros compatriotas”, criticó el diputado.
La propuesta aún debe ser aprobada por el Parlamento italiano, cuya votación está prevista para noviembre. El debate promete ser intenso, con la movilización de descendientes de italianos y de organizaciones vinculadas a la emigración italiana.







































