Italia es líder mundial en la producción de vino. Sin embargo, no todas las etiquetas disponibles en los supermercados italianos mantienen los estándares de calidad esperados.
Según el enólogo Carlo Peretti, para encontrar buenos vinos en las cadenas de distribución, el consumidor debe prestar atención a ciertos detalles de la etiqueta y evitar ofertas engañosas.
Más bajo
Peretti recomienda evitar los vinos que cuesten menos de 5 €. En el caso de los espumosos, el precio de referencia asciende a 7 €. Esto se debe a que el proceso de producción implica varios costes, y por debajo de este nivel, es improbable que el vino tenga una calidad aceptable.
Valora las etiquetas locales
Comprar vinos de tu región ofrece ventajas logísticas y garantiza su frescura. Además, muchos supermercados se asocian con productores locales, lo que mejora la relación calidad-precio.
Para identificar el origen, basta con revisar la parte posterior de la botella, donde aparece el lugar de producción y embotellado.
Cosecha reciente
Una conservación inadecuada puede perjudicar el sabor. Idealmente, elija vinos blancos con una crianza de hasta dos años y tintos de hasta tres. En el caso de los vinos espumosos, preste atención a la fecha de degüelle (sboccatura), que no debe superar los 18 meses.
Clasificación del vino
Elija etiquetas con las siglas DOCG, DOC o IGT. Estas indican un mayor control sobre el origen y el método de producción de las uvas. Fuera de estas categorías, recomendamos evitarlas.
Producción y embotellado
Si es posible, elija vinos que digan “Imbottigliato all'origine da” o “Prodotto e imbottigliato da”, señal de que todo el proceso fue realizado por el mismo productor.
Cuidado con las promociones
Desconfíe de las ofertas agresivas. Un ejemplo que cita Peretti es un Brunello di Montalcino a 8 € con un 50 % de descuento. Según él, es poco probable que este tipo de producto mantenga la calidad del original.
También es común encontrar promociones llamadas "mitad del doble", en las que el supermercado aumenta el precio original y luego aplica un descuento ficticio. En estos casos, el precio final que paga el consumidor puede ser igual o incluso superior al precio real del producto.
Señales de baja calidad
Algunas pistas pueden ayudarte a evitar malas etiquetas:
- Evite las botellas ligeras, especialmente los vinos espumosos;
- Tenga cuidado con las etiquetas con pegatinas de plástico;
- Utilice tapones de rosca sólo para vinos blancos;
- Evite los corchos sintéticos;
- Evite las botellas transparentes, que dejan el vino más expuesto a la luz.








































