Una tortuga rescatada gravemente herida en la costa de la localidad de Cervia, en la región de Emilia-Romaña, se encuentra en proceso de recuperación tras haber sido reconstruido su casco con una impresora 3D.
La iniciativa fue posible gracias a la colaboración entre el Acuario Cattolica y el centro de recuperación de tortugas marinas Cestha en Marina di Ravenna, en colaboración con la empresa digital Artificio.

Bautizado Ceniza, la tortuga marina joven de la especie “Caretta Caretta”fue encontrada con un corte profundo en su caparazón, que también comprometió un pulmón y el uso parcial de sus aletas traseras.
Debido a las lesiones, se crearon seis caparazones artificiales utilizando un escáner láser y tecnología de impresión 3D. “Estos cascos, fijados con cola epoxi, representaron una solución innovadora. Los modelos han evolucionado con el tiempo, para adaptarse al crecimiento de la tortuga, a la progresiva cicatrización de la herida y a la mayor ergonomía requerida”, explica una nota.

Después de la “cirugía”, Cenere necesita recuperar su movilidad en un gran acuario con 80 mil litros de agua de mar. “La profundidad y el tamaño del tanque jugarán un papel crucial para mejorar la movilidad”, explica Sara Segati, responsable científica de Cestha, recordando que “él hará el resto, porque ya ha demostrado ser valiente, tenaz y ha sufrido 11 cirugías”. (Ana)




























































