Los tribunales italianos han condenado a tres personas a un año y medio de prisión por participar en un examen de idiomas fraudulento. La prueba se realizó en 2020. por el delantero Luis Suárez en la Universidad para Extranjeros de Perugia.
En ese momento, el uruguayo estaba negociando su traspaso a la Juventus. La ex rectora Giuliana Grego Bolli, el ex director general Simone Olivieri y la profesora Stefania Spina fueron condenados.
Los cargos incluyen falsificación de documentos y revelación de secretos oficiales. A pesar de la sentencia, todos los implicados recibieron penas suspendidas.
“Los cargos ya se redujeron en esta primera instancia, y las penas fueron menos severas que las solicitadas por la fiscalía. Esperaremos a conocer los fundamentos de la sentencia y luego apelaremos”, declaró Francesco Falcinelli, abogado de Olivieri.
El juez del caso confirmó que Suárez admitió haber tenido acceso previo al contenido del examen. La investigación indicó que el jugador no sabía conjugar verbos ni formar oraciones simples.
A pesar de las dificultades, el delantero aprobó con un nivel intermedio (B1). Este era el requisito mínimo para obtener la ciudadanía italiana a través de su esposa, Sofia Balbi.
La ciudadanía era esencial para el traspaso. La Juventus ya había alcanzado su límite de jugadores extracomunitarios y necesitaba que Suárez tuviera pasaporte europeo.
Dado que el proceso no se completaría antes del cierre del mercado de fichajes, el club abandonó la operación. La Juventus fichó a Álvaro Morata, y Suárez se marchó al Atlético de Madrid en aquel momento.






















































