A finales de 2023, Kanye West se estaba preparando para un mega concierto en Campovolo, Emilia Romaña, en Italia. Sin embargo, el evento fue cancelado repentinamente. Ahora, detalles revelados por el organizador Clemente Zard ayudan a entender lo que ocurrió detrás de escena.
Durante una entrevista con el podcast “One Take”, Zard, director de la productora Vivo Concerti, dijo que el encuentro con Kanye tuvo lugar en una casa alquilada por el rapero, anteriormente perteneciente a Sting.
El músico, que ahora se presenta como Ye, apareció con un pijama morado y realizó una petición inusual: construir una catedral en medio de la arena en solo 30 días.
No era algo para el escenario; ya había proyectos increíbles para eso. Quería una estructura permanente que celebrara su música y su imagen, incluyendo un espacio para merchandising. informó Zard a Corriere de Bolonia. La negativa del organizador, basada en la imposibilidad de conseguir permisos en tan poco tiempo, enfureció a Kanye, quien lo acusó de afectar su salud mental y salió improvisando un rap.
Ciudadanía italiana
La situación se volvió aún más curiosa cuando, aproximadamente una hora y media después, Kanye regresó acompañado de su esposa, la italo-australiana Blanca Censori.
Esta vez, presentó una nueva exigencia: obtener la ciudadanía italiana. Según Zard, el rapero explicó que no quería regresar a Estados Unidos porque su visa estaba a punto de vencer y que deseaba permanecer en Italia. Al recibir otra negativa, esta vez por motivos burocráticos, Kanye volvió a enfurecerse.
Bianca Censori es nieta de italianos de Giulianova, en Abruzzo.

Un genio más allá de la realidad
Zard concluyó su entrevista afirmando que considera a Kanye West un genio, pero que, debido a esa misma genialidad, termina perdiéndose en sus propias ideas y se aleja de la realidad. El concierto nunca se realizó y las exigencias del rapero fueron determinantes para que el proyecto fuera abandonado.






































