La historia de Giorgio Armani parece sacada de una novela: nacido en una familia modesta de Piacenza, de niño vivió la pesadilla de la guerra y los refugios antiaéreos.
Se matriculó en la Facultad de Medicina, pero abandonó sus estudios para prestar el servicio militar. Al regresar decidió buscar trabajo para ayudar a su familia.
Armani empezó a trabajar como escaparatista para La rinascente, una cadena de tiendas sofisticadas, en Milán, y ésta fue la oportunidad de su vida: allí se fijó en él Nino Cerruti, diseñador y empresario italiano, que lo eligió para trabajar en su colección masculina.
Armani probablemente no habría llegado a ser quien es hoy si no hubiera sabido sergio galotti, arquitecto y cofundador de Corporación Giorgio Armani, su compañero de vida y de trabajo, que se lanzó con él a esa nueva aventura empresarial: en 1975 llegó la primera colección Giorgio Armani.
La Ley 74/2025 está siendo impugnada ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Para miles de descendientes, el siguiente paso depende de comprender cómo la nueva normativa ha afectado a cada caso.
Su caso aún podría tener un desenlace legal.
ANALICE MI CASOEl imperio del “Rey Giorgio”
El diseñador recuerda a menudo en entrevistas que los primeros años estuvieron llenos de esfuerzo y sacrificios: un esfuerzo que pronto se vio recompensado por el éxito internacional.
Armani fue uno de los primeros diseñadores en pensar en la moda masculina como tendencia y priorizó la funcionalidad de la ropa. La primera colección con la marca que lleva su nombre se lanzó en 1975.
La pieza que lo hizo pasar a la historia es el abrigo desestructurado, es decir, deconstruyó el traje clásico y creó versiones con nuevos cortes, tejidos y calces. A día de hoy, sus trajes son símbolo de elegancia, sensualidad y sofisticación.
Un año después de la primera colección, Giorgio Armani decidió incursionar en la ropa femenina. La diseñadora siguió un movimiento que buscaba más libertad para el guardarropa femenino. Yves Saint-Laurent ya había creado una fumar para ellos, aunque atrevido, no fue de mucha utilidad. Fue el turno de Armani de llevar esta audacia a la vida cotidiana, con trajes femeninos de cortes tradicionalmente masculinos en tejidos nobles.
El diseñador italiano ya había conseguido reconocimiento en Europa, pero no pudo entrar en el mercado estadounidense.
Recién en 1980, después de crear el traje para Richard Gere en 'American Gigolo', que Armani se convirtió en el niño mimado de Hollywood. Decenas de actores comenzaron a lucir sus creaciones, como Michelle Pfeiffer, John Travolta e Jodie Foster.
En el 1982 La revista Time lo coronó Hombre del Año, un homenaje a otro diseñador, Christian Dior.

Además de revolucionar la moda, Armani también tenía un excelente sentido para los negocios: lo demostró por primera vez con el lanzamiento de Emporio Armani, una línea dirigida a los jóvenes, con precios más accesibles. Luego creó Armani Exchange y finalmente con EA7, enfocado al deporte.
Su nombre no sólo aparece en las etiquetas, sino también en perfumes, relojes, artículos para el hogar, hoteles e incluso restaurantes.
No es de extrañar que para todos sea el “Rey Giorgio”.







































