el senador mario borghese, vicepresidente del Movimento Associativo Italiani all'Estero (PUEDE), elegido por la delegación sudamericana, expresó su “profunda y creciente preocupación” por la escalada de la crisis en Venezuela.
Según el congresista, “acontecimientos externos de excepcional gravedad” están sacudiendo la estabilidad del país y poniendo en riesgo la vida de miles de personas.
Prioridad para los 160.000 italianos
En un escenario de incertidumbre, Borghese afirmó que su prioridad absoluta es la aproximadamente 160.000 ciudadanos italianos residentes en territorio sudamericano., a quienes describió como "espectadores involuntarios y víctimas de una crisis que amenaza su seguridad diaria".
El senador exige a Roma una postura firme ante la situación.
Insto al Gobierno italiano y al Ministerio de Asuntos Exteriores a activar de inmediato todos los canales diplomáticos y operativos posibles. No podemos permitir que nuestros hermanos en Venezuela se sientan abandonados en un momento tan delicado, enfatizó Borghese.
Red consular en alerta
El parlamentario argumentó que la red consular italiana debe estar "plenamente operativa, reforzada y lista para responder a cualquier emergencia", garantizando una asistencia constante a cada ciudadano.
Borghese también informó que la Embajada en Caracas ya inició protocolos de orientación, pero resaltó que la presencia del Estado debe ser notoria: "Italia debe hacer oír su voz y su presencia: la seguridad de nuestros compatriotas no es negociable".

























































