Si alguna vez has terminado un suculento plato de pasta y has sentido la irresistible necesidad de mojar un trozo de pan en la salsa de tomate o el aceite de oliva que quedaba, ¡felicidades!: has descubierto el alma de la cocina italiana. Este gesto tiene nombre, apellido y una rica historia:Fare la scarpetta".
La traducción literal, "hacer el zapatito", suena divertida, pero lo que este ritual realmente conlleva es un peso emocional que define la relación de Italia con la comida.
¿Qué significa realmente "hacer el zapatito"?
El origen de la expresión divide a los historiadores, pero las teorías son fascinantes:
- El zapato en el suelo: La imagen más popular sugiere que el trozo de pan, al ser presionado y arrastrado contra el plato, se asemeja a un pequeño zapato que “limpia” el camino por el que pasa.
- El recuerdo de la escasez: Otra perspectiva vincula el término con la palabra. Scarsetta (Escasez). En tiempos de guerra y hambruna, no se desperdiciaba ni una gota de comida. El pan era la herramienta para asegurar que el plato regresara a la cocina impecable.

El mayor cumplido que un chef puede recibir
Olvídate de las estrellas Michelin por un momento. Por un nonna o el propietario de un taberna tradicional, ver a un cliente haciendo el scarpetta es trofeo definitivo.
Como dice el refrán: Si el plato regresa limpio, el cocinero sonríe. El gesto comunica, sin palabras, que la salsa estaba tan exquisita que el comensal simplemente no podía aceptar que se acabara.
Etiqueta: ¿permitido o no permitido?
Aunque la alta cocina y las cenas de gala todavía miran hacia el scarpetta Con un toque de moderación, las reglas han cambiado. Hoy, el gesto se considera una celebración de la autenticidad. En el 99 % de las mesas italianas (y brasileñas), es una señal de intimidad, placer y, sobre todo, respeto por la comida.

La scarpetta “tropicalizada”
En Brasil, el hábito se ha arraigado en nuestra cultura. Ya sea "limpiar" el... salsa para pasta Los domingos, ya sea disfrutando del clásico pan francés o bebiendo un caldo de frijoles, el scarpetta Esta es nuestra versión del cariño comestible. En un mundo de platos cada vez más decorados y "fríos", volviendo a... scarpetta Se trata de volver a la esencia: la comida es conexión.
Y tú, ¿eres de los que no dejan nada en el plato o aún te da vergüenza comer hasta saciarse en público? ¡Cuéntanos tu anécdota más rica en los comentarios!






























































SILMARA BELO
2 de febrero de 2026 a las 00:52
Soy de los que devuelven el plato impecablemente limpio. Mi amor por la comida viene de mis raíces y crianza italianas; una buena pasta y un buen vino merecen ser saboreados con elogios.