Los partidos de oposición en Italia acusan al gobierno de primer ministro Giorgia Meloni tratar de cambiar el sistema electoral antes de las elecciones generales previstas para 2027.
Las críticas surgieron tras la presentación de una propuesta de reforma que modificaría el modelo electoral vigente en el país. El proyecto contempla la creación de un sistema proporcional con bonificaciones para la mayoría.
Según la propuesta, cualquier partido o coalición que obtenga más del 40 por ciento de los votos tendría garantizada automáticamente la mayoría parlamentaria.
O Partido demócrataEl principal partido de la oposición de centroizquierda afirma que la propuesta tiene motivaciones políticas. El partido acusa al gobierno de "temer la derrota en el sistema electoral actual" y de "cambiar las reglas del juego sin un debate real con la oposición".
Cómo funciona el sistema actual
Actualmente, Italia utiliza un sistema electoral mixto llamado Rosatellum.
Aproximadamente un tercio de los parlamentarios son elegidos en distritos uninominales, donde gana el candidato con más votos.
Los dos tercios restantes de los escaños se distribuyen proporcionalmente, en función del porcentaje de votos que recibe cada partido a nivel nacional para la Cámara de Representantes y a nivel regional para el Senado.
Los partidos necesitan obtener al menos el 3 por ciento de los votos para entrar en el Parlamento.
En las elecciones generales de 2022, el sistema favoreció a la coalición de derecha liderada por Meloni. Los principales partidos de la oposición no lograron formar una amplia alianza electoral, lo que permitió al bloque gobernante obtener la mayoría parlamentaria.
¿Qué cambiaría con la reforma?
La propuesta contempla la adopción de un sistema totalmente proporcional con bonificaciones para la mayoría.
Si una coalición supera el 40 por ciento de los votos, obtendría automáticamente la mayoría de los escaños en el Parlamento.
Si ninguna coalición alcanza ese porcentaje, se celebraría una segunda vuelta entre los dos bloques con más votos, siempre que ambos obtengan al menos el 35 por ciento de los votos.
Se mantendría el umbral mínimo del 3 por ciento para que los partidos puedan entrar en el Parlamento.
Los expertos afirman que la reforma podría tener efectos inesperados. El profesor Nicola Lupo, de la Universidad Luiss Guido Carli de Roma, declaró que el nuevo modelo podría generar mayorías diferentes en la Cámara de Diputados y el Senado.
La propuesta fue presentada al Parlamento italiano, donde se espera que los diputados y senadores comiencen a debatir el proyecto.






















































