Durante la audiencia celebrada en el Tribunal Constitucional italiano, el abogado Corrado Caruso Lanzó una de las críticas más duras al llamado Decreto Tajani. En su alegato oral, calificó la regulación como una “pasticcio perfecto all'italiana”En una traducción libre, "un perfecto desastre italiano" o "un perfecto caos italiano".
La expresión fue utilizada al final de la intervención para resumir la valoración jurídica presentada ante el tribunal.
El jugamiento analiza la constitucionalidad de los cambios introducidos por el Decreto-Ley No. 36 de 2025, posteriormente convertida en la Ley n. 74 de 2025, que alteró significativamente las reglas para el reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia.
Crítica de la posición de defensa del Estado
Durante la discusión, Caruso, quien es miembro del Departamento de Estudios Jurídicos de la Universidad de BoloniaCriticó directamente la posición presentada por la Fiscalía del Estado italiano.
Según él, la propia defensa del Estado terminó reconociendo que los descendientes no tendrían derecho a la ciudadanía, sino sólo a una expectativa jurídica vinculada al inicio de un proceso administrativo o judicial.
El abogado agradeció irónicamente esta formulación y afirmó que la misma revela la verdadera naturaleza del argumento presentado por el Estado.
"Estoy muy agradecido a la Fiscalía del Estado, porque estas declaraciones constituyen un momento emblemático de franqueza que termina por revelar la verdadera dimensión de la norma impugnada", afirmó el abogado.
Conflicto con la jurisprudencia italiana
Caruso argumentó que esta interpretación entra en conflicto directo con la comprensión establecida de los tribunales italianos.
Según él, la jurisprudencia del Tribunal de Casación y del propio Tribunal Constitucional afirma desde hace decenios que la ciudadanía transmitida por descendencia constituye un derecho subjetivo perfecto e imprescriptible.
"El derecho a la ciudadanía y su transmisión ha sido reconstruido por la jurisprudencia como un derecho subjetivo perfecto, que no depende de decisiones discrecionales de la administración", afirmó Caruso.
En esta lógica, el procedimiento administrativo no crea el derecho. Solo reconoce legalmente una situación ya existente.
Crítica de la aplicación retroactiva de la norma
Otro punto central de la argumentación fue la crítica a la aplicación retroactiva de la nueva disciplina.
Caruso afirmó que la propia defensa del Estado admite que existe una expectativa legal respecto al reconocimiento de la ciudadanía. Según el abogado, esto se corresponde con el principio de confianza legítima.
"¿Qué es la expectativa jurídica sino la expresión subjetiva del principio de confianza legítima?", se preguntó.
Destacó que este principio se construyó a lo largo de más de un siglo de legislación y decisiones judiciales que reconocieron la transmisión automática de la ciudadanía italiana.
Crítica del desempeño administrativo
Durante su defensa, Caruso también criticó las prácticas administrativas adoptadas por los consulados italianos a lo largo de los años.
Según él, muchas solicitudes de reconocimiento de ciudadanía quedaron estancadas en listas de espera, sin respuesta de las autoridades consulares.
Según el abogado, estas situaciones deberían considerarse solicitudes válidas de reconocimiento.
"¿Una solicitud de nombramiento que es ignorada por la administración no es ya una solicitud de reconocimiento?", volvió a preguntar.
También citó problemas recurrentes en los sistemas digitales y suspensiones de agenda que, según su argumento, terminaron impidiendo el análisis de miles de solicitudes.
Crítica al legislador
En la parte final de su argumentación, Caruso afirmó que el legislador adoptó la solución más dura posible para afrontar la cuestión.
Según él, existen alternativas jurídicas menos restrictivas, como normas transitorias o la preservación de los créditos ya interpuestos.
Ninguna de estas soluciones se adoptó. «El legislador optó por la solución más desproporcionada posible», afirmó.
Al concluir su intervención, el abogado resumió su crítica en una frase dirigida al Tribunal.
"El legislador ha creado una pasta perfecta a la italiana, que ahora este Tribunal está llamado a remediar", concluyó.



















































Dani, Daniel, Danielle Cosmo Lui
12 de marzo de 2026 a las 15:28 pm
Siempre tranquilo con la ciencia de estar del lado de la verdad, de la esperanza. ¡Justo y correcto! Duermo en paz cuando camino y siempre estoy con mi corazón y mi alma. Fratelli, hermano, hermanos y hermanos. Siammo piu grande del paese, insieme siammo gl`italiani, ogoglioso de essere uno, uno, trale piu grande popolazione del mondo.