Florencia, en la Toscana, ha prohibido el alquiler de patinetes eléctricos en la ciudad. La medida está en vigor desde el 1 de abril. Esta medida no afecta a quienes poseen vehículos propios, quienes aún tienen autorización para circular.
La decisión fue tomada por el municipio italiano, que optó por poner fin al modelo de uso compartido que comenzó en 2020.
¿Qué estaba prohibido?
El veto solo se aplica a alquiler de patinetes en un sistema compartido en las calles.
Estos servicios requieren autorización para operar en espacios públicos. Al finalizar la concesión, no pueden seguir operando de la misma manera.
Lo que queda permitido
Quienes posean su propio patinete pueden seguir utilizándolo con normalidad.
La prohibición no se aplica al uso individual, sino únicamente al modelo de alquiler urbano.
Motivo de la decisión
El gobierno de la ciudad de Florencia justificó la medida basándose en motivos de seguridad.
La alcaldesa Sara Funaro afirmó que garantizar el cumplimiento de las normas era difícil. Entre los problemas mencionados se encontraban:
- conducir en sentido contrario al flujo del tráfico
- para uso de dos personas
- estacionamiento ilegal
- no usar casco
Relación con las nuevas reglas
Este cambio se produce en el contexto de una normativa más estricta para los patinetes eléctricos en Italia.
Los estándares incluyen:
- Uso obligatorio de cascos
- requisito de identificación del vehículo
- nuevas reglas de seguridad
A pesar de ello, los expertos indican que la prohibición en Florencia no es una consecuencia automática de la legislación nacional, sino una decisión local.
Conflicto con empresas
La decisión desató una disputa con las empresas del sector.
Algunos operadores han retirado sus vehículos de la ciudad. Otros intentan continuar con modelos alternativos, como alquileres a largo plazo o servicios privados.
inspección
Sin la autorización correspondiente, las empresas que mantengan patinetes eléctricos en las calles pueden ser sancionadas.
La policía local comenzó a confiscar vehículos y a imponer multas, ya que la concesión había expirado.


























































