El aumento de los precios del combustible de aviación y la reducción de la oferta están causando alarma en el sector de la aviación mundial. Grandes empresas como Ryanair Lufthansa y otras aerolíneas planean reducir los despegues, lo que debería provocar un aumento en los precios de los billetes en los próximos meses.
La situación refleja directamente la crisis en Oriente Medio. Además del aumento de los costes, el combustible se ha vuelto escaso en algunos aeropuertos, lo que obliga a las aerolíneas a dejar en tierra sus aviones para evitar pérdidas.
Recortes en los gigantes europeos
Ryanair prevé una reducción de sus operaciones entre junio y agosto. El director ejecutivo del grupo, Michael O'Leary, afirmó que los recortes se producirán si se raciona el suministro de queroseno. Anticipa que el problema afectará a todo el sector durante el pico del verano europeo.
El Grupo Lufthansa también está considerando medidas drásticas. La compañía estudia la posibilidad de mantener entre 20 y 40 aviones en tierra en hangares. En el peor de los casos, esta medida afectaría al 5,5% de la flota total del grupo alemán. que también controla el 41% de Ita Airways.
Impacto en las empresas internacionales
El ajuste no se limita a Europa. La aerolínea estadounidense United Airlines planea reducir sus despegues en un 5 % para finales de año. Esta medida afectará principalmente a los vuelos durante las horas de menor afluencia y entre abril y septiembre.
La aerolínea escandinava SAS planea suspender 1.000 vuelos durante el mes de abril. En Oceanía, Air New Zealand estima que 44.000 pasajeros tendrán que cambiar sus reservas debido a la cancelación de 1.100 vuelos hasta principios de mayo.
Consecuencias para el viajero
La menor oferta rigidiza el sistema aéreo y encarece los billetes. Con menos asientos disponibles, desaparecen las tarifas promocionales. Los viajeros también tendrán menos opciones de horarios y rutas directas, y se enfrentarán a esperas más largas en caso de imprevistos.
Además de la reducción del servicio, el tiempo de viaje ha aumentado. Según Eurocontrol, aproximadamente 1.150 vuelos diarios se desvían debido a la crisis geopolítica. Este aumento en el tráfico aéreo supone un consumo adicional de 602 toneladas de combustible al día.






































