La policía de Roma cerró este sábado (13) la zona de la Fontana de Trevi debido a la aglomeración de personas en vísperas de un nuevo confinamiento en la ciudad.
Además de la icónica fuente del centro histórico romano, la policía también detuvo el tráfico peatonal en algunas calles y plazas de la capital italiana.
Varias ciudades del país, como Milán y Turín, también registró gran movimiento este sábado, dos días antes de la entrada en vigor de un nuevo decreto que sitúa a 10 de las 20 regiones del país, además de la provincia de Trento, en zona roja de riesgo epidemiológico.
Bajo este régimen, las personas pueden salir de sus casas sólo por “razones comprobadas de trabajo, salud o necesidad”, y los restaurantes, bares y negocios no esenciales están cerrados, excepto los servicios de recogida o entrega.
El nuevo confinamiento afectará a las regiones más pobladas del país, como Lacio y Lombardía, donde se encuentran Roma y Milán, respectivamente. En total, la medida afectará al 71,5% de la población nacional.
El número medio de nuevos casos de Covid-19 en Italia crece ininterrumpidamente desde hace más de 20 días, mientras que el número de muertes mantiene una tendencia ascendente desde finales de febrero. Hasta la fecha, el país ha registrado alrededor de 3,2 millones de contagios y casi 102 muertes. (Reuters).







































