El Tribunal de Brescia reconoció el derecho a la ciudadanía italiana. jure sanguinis para una familia brasileña, que abarca generaciones de nietos, bisnietos y tataranietosLa decisión, publicada el 27 de marzo de 2026, supone un hito en la interpretación de la reforma legislativa que tuvo lugar el año anterior.
La sentencia analizó la aplicación del artículo 3-bis de la Ley 91/1992, introducida por el Decreto Ley n.º 36/2025 (el llamado «Decreto Tajani»). La nueva norma establece restricciones para quienes nacieron en el extranjero y poseen otra nacionalidad, pero el tribunal confirmó el reconocimiento de la nacionalidad de los solicitantes.
El meollo de la cuestión jurídica
A pesar de las limitaciones impuestas por la ley de 2025, la interpretación jurídica en esta decisión priorizó la igualdad de estatus. Desde esta perspectiva, una vez probada la línea de sangre, el descendiente es considerado italiano retroactivamente desde su nacimiento (Desde el nacimiento).
Así pues, el reconocimiento de bisnietos y tataranietos se fundamenta en el principio de que la ciudadanía es un derecho original. El lugar de nacimiento en el extranjero no tiene, por tanto, la potestad de extinguir la transmisión de derechos hereditarios, bajo pena de crear distinciones entre los ciudadanos italianos basadas en la geografía.
Decisión del Tribunal Constitucional pendiente.
El caso llega en un momento de gran expectación jurídica dentro de la comunidad italiana en el extranjero. Aún así Está pendiente la decisión del Tribunal Constitucional. que evaluará si el Decreto Tajani y sus restricciones a la ciudadanía por descendencia son legítimamente constitucionales.
Numerosos expertos sostienen que la normativa de 2025 vulnera los principios fundamentales de igualdad y de irretroactividad de las leyes. Hasta que el Tribunal Supremo italiano emita su fallo, los tribunales ordinarios seguirán analizando los casos individualmente.
Incumplimiento estatal y apelación
En el caso de Brescia, representado por los abogados Alfiero Costantini y Ana Paula Bezerra Santos, el juez Andrea Tinelli destacó que el linaje quedó debidamente probado mediante documentos traducidos y apostillados. La familia desciende de un inmigrante nacido en Caravaggio en 1887, quien nunca renunció a su nacionalidad original.
La sentencia ordenaba al Ministerio del Interior y a los funcionarios del registro civil que procedieran a inscribir a todos los solicitantes, desde el nieto hasta la quinta generación de la familia.
Cabe destacar que el Ministerio del Interior, representado por el asesor jurídico del Estado, no participó en el proceso y fue declarado en desacato. A pesar de la ausencia de defensa en esta etapa, la decisión aún no es firme y puede ser apelada por las autoridades italianas.
Vea la decisión:



















































