Ryanair es sin duda una de esas compañías que, por un motivo u otro, siempre da de qué hablar.
La compañía aérea – amado por algunos y odiado por otros – implementará una nueva norma interna a partir de mayo de 2025: los pasajeros que no lleguen a la puerta de embarque con 40 minutos de antelación podrán recibir una multa.
La medida, según la empresa vuelos de bajo coste, tiene como objetivo evitar retrasos en el embarque y despegue, además de hacer más eficiente el proceso. Ryanair quiere garantizar que todos los clientes estén listos a la hora acordada, reduciendo las interrupciones causadas por retrasos individuales.
La nueva “regla de los 40 minutos” se suma a otros cambios recientes adoptados por la compañía, como la obligatoria tarjeta de embarque digital —disponible solo a través de la app o la web oficial de Ryanair— y un control más estricto sobre el tamaño del equipaje de mano, que deberá medir un máximo de 40x20x25 cm, equivalente a una mochila pequeña.














































