Según el diario Corriere della Sera, pasajeros procedentes de Italia fueron retenidos en un pasillo del aeropuerto Josep Tarradellas de Barcelona-El Prat mientras agentes de la Guardia Civil realizaban controles de documentación. Sin aire acondicionado y expuestos al calor, los viajeros esperaron sin recibir ninguna explicación. Una mujer fue detenida por no llevar identificación. El operativo, según la publicación, afectó aproximadamente al 10% de los pasajeros e involucró a 400 agentes movilizados en tan solo unas horas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Los controles se han extendido a los aeropuertos de Málaga, Sevilla y Alicante, además de la terminal principal de Barcelona. El diario señala que la medida responde a la tensión entre Sánchez y la presidenta del Gobierno italiana, Giorgia Meloni, a raíz del incidente de Ceuta.
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Lea el artículo original en italiano en Corriere della Sera.







































