Según la agencia de noticias AISE, el experto en derecho tecnológico Harry Rubin argumentó que Italia debe tratar la inteligencia artificial como una cuestión de seguridad nacional. En una entrevista concedida en el Cosmos Club de Washington, Rubin afirmó que el país se ve obstaculizado por impedimentos estructurales y políticos que le impiden transformar el talento en crecimiento económico. Para él, la carrera tecnológica global tiene un claro adversario: «El competidor común y la amenaza a la seguridad nacional es China».
Rubin, graduado de Harvard y de la Facultad de Derecho de Columbia, señala tres obstáculos principales: la falta de incentivos para las empresas emergentes, la excesiva burocracia y la fuga de cerebros. Ingenieros e informáticos abandonan las universidades italianas y emigran a Estados Unidos, fortaleciendo así a otros países.
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Lea el artículo original en italiano en AISE.







































