“Los consulados son el primer punto de contacto entre el Estado y millones de italianos en el extranjero; si no funcionan, el Estado no funciona”. La declaración del senador Francesco Giacobbe (PD) destaca la gravedad de la situación que afrontan los consulados italianos.
La crisis afecta directamente a miles de italo-brasileños que dependen de estos servicios para solicitar la ciudadanía, registrar a sus hijos, renovar pasaportes o resolver cuestiones básicas de documentación.
Giacobbe observó que la red consular enfrenta retrasos prolongados, escasez de personal y plazos impredecibles. Añadió que la presión ha aumentado en los últimos años, especialmente en Brasil, donde la demanda de ciudadanía italiana se mantiene entre las más altas del mundo. La dificultad para programar citas, enviar documentos o recibir respuestas crea un ambiente de inseguridad y frustración para quienes dependen de los consulados para ejercer sus derechos.
El senador explicó que la crisis también afecta la inscripción de menores, un paso crucial para las familias con vínculos con Italia. La nueva ley de ciudadanía introdujo una tasa elevada para este trámite cuando se realiza en el extranjero. Esta tasa no se cobra dentro de Italia. Giacobbe calificó la diferencia de injusta y propuso que las familias inscritas en el AIRE (Registro Nacional de Extranjeros de Italia) quedaran exentas. Afirmó que los descendientes de brasileños no pueden ser penalizados por vivir fuera del país.
El parlamentario destacó el papel de las comunidades italianas en el extranjero. Para él, fortalecer los consulados significa proteger una relación histórica construida a lo largo de generaciones. Giacobbe afirmó que estas comunidades mantienen viva la cultura italiana, promueven el idioma, organizan actividades y representan un vínculo esencial entre los dos países.
Propuestas para fortalecer la red consular
Según él, senadores del Partido Demócrata elegidos en el extranjero han presentado enmiendas a la ley de presupuestos para fortalecer la red consular y proteger los derechos de los italianos que viven fuera del país.
Las propuestas presentadas incluyen la ampliación de los equipos, la modernización digital y la revisión de los procedimientos burocráticos. El objetivo es reducir las colas, mejorar los tiempos de respuesta y garantizar la continuidad de los servicios básicos. Giacobbe afirmó que el Estado italiano solo puede cumplir su función cuando los consulados funcionan a pleno rendimiento. Añadió que la credibilidad internacional de Italia depende de estructuras eficientes preparadas para atender la demanda.
El senador concluyó que las personas de ascendencia italiana necesitan servicios predecibles y accesibles. Afirmó que modernizar la red consular es responsabilidad del gobierno italiano y una necesidad para mantener los lazos culturales, legales y familiares entre Italia y los millones de descendientes de italianos en Brasil.









































