El caso de la diputada federal Carla Zambelli (PL-SP) no movilizó a la derecha italiana ni provocó reacciones de la primera ministra Giorgia Meloni, según un análisis de Pedro Venceslau, en CNN Brasil, este jueves (27).
Zambelli está detenido en Roma desde junio.La audiencia que decidirá sobre su extradición a Brasil. Está previsto para el 4 de diciembre.
La congresista fue condenada por el Supremo Tribunal Federal a diez años de prisión por su participación en el hackeo del sistema del Consejo Nacional de Justicia (CNJ). Tras la condena, huyó a Italia alegando ser ciudadana italiana.
“Como ciudadana italiana, soy intocable”, declaró la congresista en una entrevista previa con CNN Brasil. Su equipo de defensa esperaba al menos un gesto del ministro de Justicia italiano, Carlo Nordio, lo cual aún no ha ocurrido.
El tratado de extradición entre Brasil e Italia, vigente desde 1993, permite al país europeo negarse a extraditar a ciudadanos con doble nacionalidad. Los tribunales italianos evaluarán si Zambelli puede considerarse un objetivo político o si fue juzgada por un tribunal excepcional, que no se aplica al Tribunal Supremo Federal (STF) brasileño.

La prensa italiana ha prestado poca atención al caso y no ha habido declaraciones de parlamentarios cercanos al gobierno de Meloni. dice Venceslau.
Incluso con la aprobación judicial, la decisión final puede depender de una postura política del gobierno italiano, lo que podría generar tensión diplomática.












































