Conductores en Roma Milán y otros países europeos se encuentran entre los que más tiempo pierden en el tráfico. Según... Cuadro de mando de tráfico global INRIX 2025, que midió las horas de retraso anuales por conductor en los grandes centros urbanos.
Roma ocupa el cuarto lugar en la lista, con un promedio de 76 horas perdidas por conductor a lo largo de un año. Milán Aparece en octavo lugar, con 67 horas. Ambas ciudades superan a capitales como Bruselas, Colonia y Varsovia.
La encuesta sitúa a Dublín a la cabeza de la lista, con 95 horas de retraso por conductor, seguida de Londres (91h) y París (90h).
El estudio INRIX, que analiza datos de tráfico a nivel mundial, sirve de base para la toma de decisiones sobre movilidad urbana. Los expertos señalan que el tiempo perdido en el tráfico impacta directamente en la productividad, la salud mental y la calidad de vida de la población.

Nueva York adopta peaje urbano con impacto ambiental y social.
Mientras las ciudades europeas lidian con la congestión vehicular, Nueva York ha implementado una drástica medida para reducir el tráfico en Manhattan. Desde el 5 de enero de 2025, los vehículos que ingresan a la zona al sur de la calle 60 están sujetos a un peaje urbano. La medida, llamada... precios de congestiónSe adoptó sin excepciones para los vehículos eléctricos o híbridos.
En los primeros seis meses, la concentración de partículas PM2,5 cayó un 22% en el área tarifaria, según un estudio de la revista. NatureEl número de vehículos ha caído una media de 71.500 al día, un 11% menos que en el mismo periodo de 2024, según... Autoridad de Transporte Metropolitano (MTA).
La disminución del tráfico contribuyó a mejoras en el transporte público, con un aumento de la velocidad de los autobuses. También tuvo un impacto positivo en el comercio y el tráfico peatonal. El número de peatones aumentó un 3,4 % en la zona de peaje, más del doble del promedio de la isla de Manhattan.
Otro indicador relevante fue la reducción en el número de locales comerciales vacíos en la región, lo que sugiere que la movilidad urbana puede influir directamente en la economía local.
El modelo de Nueva York sigue sirviendo de referencia para otras metrópolis que enfrentan desafíos similares.






















































