En las primeras horas del sábado (9), un terremoto de magnitud 4.0 en la escala de Richter sacudió la región de Molise, en el centro-sur de Italia.
El epicentro se localizó en la zona de Montecilfone, en provincia de campobasso, a unos 20 kilómetros de Termoli.
El temblor se sintió intensamente en varias ciudades de Basso Molise, así como en algunas localidades de Abruzzo y en la propia capital provincial. Campobasso.
La profundidad estimada del terremoto fue de alrededor de 18 kilómetros, y el fenómeno fue registrado por la Sala Sísmica del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGVEl sismo, aunque provocó pánico entre los habitantes, no provocó daños significativos a la infraestructura ni víctimas.
En algunas zonas, como Montecilfone, Casacalenda y Larino, los vecinos abandonaron sus casas ante el susto. Pese a ello, las autoridades locales, incluida Protección Civil, se movilizaron rápidamente para monitorear la situación.

El alcalde de Larino, Giuseppe Puchetti, afirmó que ya se iniciaron las inspecciones en escuelas, hospitales y edificios públicos, pero hasta el momento no se han registrado daños materiales.
La región de Montecilfone Aún se recuerda el gran terremoto de 2018, de magnitud 5.2, que provocó graves daños estructurales. El temor a la reaparición de fallas geológicas en la zona ha generado especulaciones, pero hasta el momento los expertos no han confirmado nada.
El gobernador de Molise, Francesco Roberti, tranquilizó a la población destacando que, aunque el temblor causó gran preocupación, no hubo heridos ni daños graves. Las autoridades continúan los controles en las zonas afectadas.
“Varios organismos, según sus competencias, están realizando los controles necesarios e indispensables para investigar los posibles daños causados por el temblor. Podemos decir, afortunadamente, que había mucho miedo”, afirmó Francesco Roberti.







































