Este fin de semana, la Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni, volvió a afirmar que la reforma en las normas de ciudadanía propuesta por el Ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, no figura entre las prioridades del gobierno.
A propuesta del partido conservador Força Italia (FI) buscaría restringir el acceso a la ciudadanía para los descendientes italianos cuyos padres, abuelos o bisabuelos nacieron fuera de Italia, limitando así el derecho a la sangre (jus sanguinis), pero sin afectar procesos ya en marcha.
Por otro lado, la propuesta contempla la ciudadanía para los extranjeros nacidos en Italia o que hayan llegado al país antes de los cinco años, con la condición de que la soliciten a los 16 años, después de diez años ininterrumpidos de residencia en Italia y la finalización del ciclo escolar a esa edad.
Actualmente, el “jus sanguinis” no tiene límite generacional, mientras que los hijos de inmigrantes nacidos en Italia sólo tienen derecho a la ciudadanía cuando cumplen 18 años.
“Además del mérito de la cuestión de la ciudadanía, sobre la cual puedo compartir algunos puntos de la propuesta de Fuerza Italia y no compartir otros, creo que es nuestra responsabilidad dar prioridad a los compromisos que asumimos en el programa de gobierno”, dijo Meloni en un nuevo libro del periodista y presentador Bruno Vespa.
“El principal problema para los jóvenes [inmigrantes] de segunda generación son las complicaciones burocráticas para obtener la ciudadanía al llegar a la mayoría de edad. Creo que podemos hablar de esto en lugar de modificar la estructura de la ley de ciudadanía. Pero luego hablaremos con nuestros aliados, como siempre”, afirmó el primer ministro.
El líder del partido derechista Hermanos de Italia (FdI), Meloni, así como el partido nacionalista Liga, liderado por el ministro de Infraestructura y Transportes, Matteo Salvini, han expresado reservas sobre la propuesta de la FI, encabezada por Tajani.
“Estamos dispuestos a debatir con todos, es una propuesta seria. Necesitamos buenos ciudadanos, No me importa donde nacieron y el color de la piel”, declaró el primer ministro en un acto durante el fin de semana.
(Con información de Ansa Brasil )







































