La sanidad en Italia se enfrenta a un panorama de contradicciones. Datos de la Asociación de Médicos de Origen Extranjero en Italia. (Amsi) Los estudios indican que los profesionales de otros países ya representan más del 10% de la fuerza laboral del sector.
Actualmente, el país cuenta con 123.810 profesionales sanitarios extranjeros. Este grupo incluye 49.500 médicos y 45.200 enfermeros, además de dentistas, fisioterapeutas, farmacéuticos y psicólogos.
Según Foad Aodi, presidente de Amsi, la labor de estos profesionales ha sido esencial en los últimos años. Entre 2023 y 2025, el trabajo de extranjeros evitó el cierre de 5.200 departamentos y servicios del sistema sanitario italiano.
A pesar de su importancia numérica, existen obstáculos legales y burocráticos. Aproximadamente el 65% de estos profesionales no posee la ciudadanía italiana. Por ello, se les impide participar en concursos públicos para puestos fijos.

Riesgo en la verificación de documentos
El sector vive bajo la llamada "derogar Covid" (excepto Covid)La norma permite la contratación sin una verificación rigurosa de las cualificaciones extranjeras. Filippo Anelli, presidente de la federación de órdenes médicas. (Fnomceo), advierte de los riesgos de esta medida.
Según Anelli, la responsabilidad de verificar los títulos recae en las regiones, pero la supervisión es deficiente. Afirma que la falta de control podría constituir un abuso de la profesión. "La verificación de las cualificaciones recae en las regiones, que no la realizan. Por lo tanto, se convierte en un abuso de la profesión", declaró al periódico Quotidiano.
Foad Aodi también señala que falta de conocimiento del idioma italiano como un factor peligroso para el servicio. Para él, la integración requiere competencia técnica y lingüística.
Éxodo de profesionales
Mientras los extranjeros llenan las vacantes, médicos italianos Y los graduados italianos están abandonando el país. Entre 2023 y 2025, 6.000 enfermeros y 4.000 médicos abandonaron Italia en busca de mejores oportunidades en el extranjero.
La categoría cita el agotamiento profesional y los bajos salarios como motivos para abandonar el campo. La excesiva burocracia y el riesgo de demandas también disuaden a los jóvenes de dedicarse a la medicina de urgencias.
La barrera a la ciudadanía
Según AsiAproximadamente el 65% de los profesionales sanitarios extranjeros no tienen [las cualificaciones necesarias]. ciudadanía italianaEsta condición les impide legalmente participar en concursos públicos para puestos permanentes.
Solo el 35% de estos profesionales son ciudadanos italianos. Dentro de este grupo, el 53% trabaja en áreas críticas del sistema, como medicina de familia, pediatría afiliada, servicios de urgencias y guardias médicas (atención nocturna y en festivos).

























































