Se espera que entre el 62% y el 68% de los votantes italianos no participen en los referendos previstos para los próximos días. 8 y 9 de junio, según una encuesta de Ipsos publicada por el periódico Corriere della Sera. Baja participación amenaza con alcanzar el quórum necesario para validar la consulta popular.
La cuestión de la ciudadanía italiana es uno de los puntos centrales. La propuesta busca reducir de diez a cinco años el período mínimo de residencia legal requerido para que los extranjeros soliciten la ciudadanía. Es importante destacar que no se trata de una ciudadanía basada en la sangre. (ius sanguinis)y sí, en la naturalización.
Otro grupo de preguntas aborda cambios en las leyes laborales, como la derogación de secciones de la Ley de Empleo, así como normas sobre despidos y seguridad en el trabajo.
Según la encuesta, los votantes del Partido Demócrata (PD) y del Movimiento 5 Estrellas (M5S) son los más dispuestos a votar. Aun así, sólo el 28% dice que definitivamente acudirá a las urnas y el 15% dice que es muy probable. La estimación final de participación se sitúa entre el 32% y el 38%, lo que invalidaría el referéndum, ya que se requiere el voto de más de la mitad del electorado.
Desde 1995 sólo dos referendos han conseguido alcanzar este quórum. Dados los antecedentes, se discute un posible cambio en la regla: considerar como base a los electores que participaron en las últimas elecciones generales, cuando la participación fue del 79%.
Aunque el 62% de los encuestados afirmó estar informado sobre los temas, solo el 53% considera relevantes los referendos. El apoyo a las reformas laborales es abrumador, con hasta un 87% votando a favor. En el caso de la ciudadanía italiana, el apoyo cae al 66%, lo que refleja la división entre el centroizquierda, a favor, y el centroderecha, en contra.
A la falta de interés también contribuyó la exclusión de la cuestión de la autonomía regional, considerada inconstitucional por la Corte. La situación pone en jaque los esfuerzos de los organizadores, que deberán intensificar la campaña para movilizar al electorado.























































