Durante la sesión del miércoles (15) en el Senado italiano, los senadores Francesco Giacobbe (Partido Demócrata) y Dafne Musolino (Italia Viva) criticaron duramente el decreto-ley que modifica el reconocimiento de la ciudadanía italiana por ius sanguinis. Ambos presentaron cuestiones prejuiciosas, pidiendo que el texto no fuera sometido a votación sin una revisión exhaustiva.
La votación del decreto está prevista para este jueves (16), a las 10h5 (XNUMXhXNUMX hora de Brasilia).
“Están rompiendo la cadena de la ciudadanía”, dice Giacobbe
Francesco Giacobbe, del Partido Demócrata, afirmó que el decreto elimina efectivamente el derecho a transmitir la ciudadanía italiana a miles de descendientes en todo el mundo. «Están rompiendo el ciclo de la ciudadanía. Están castigando a los italianos que adquirieron otra ciudadanía, un derecho previsto en la Ley 91 de 1992, que permitía la naturalización sin perder la ciudadanía italiana», declaró.
Criticó la utilización de un decreto para un tema que requiere amplio debate y destacó la retroactividad de la norma. “Con este cambio, muchos que nacieron fuera de Italia de padres italianos ya no podrán transmitir la ciudadanía a sus hijos, incluso si nacieron antes de que la ley entrara en vigor”, dijo.
Según el senador, el decreto pone en peligro el futuro de la ciudadanía italiana en el extranjero y "mortifica" a las comunidades italianas en todo el mundo.
Musolino: “Generará una avalancha de demandas”
La senadora –y abogada– Dafne Musolino reforzó los argumentos de inconstitucionalidad, cuestionando la urgencia utilizada por el gobierno para justificar el decreto. Según ella, el texto crea una “falsa legalidad” al cortar el derecho a la ciudadanía a los nacidos de padres italianos en el extranjero después del 27 de marzo de 2025.
Musolino advirtió del impacto judicial de la medida: “Este decreto se convertirá en una cascada de apelaciones e impugnaciones, alimentando un caos burocrático sin precedentes”.
Afirmó que el problema administrativo no justifica la negación de derechos: «El motivo sería la sobrecarga de municipios, tribunales y consulados. Pero, en lugar de negar derechos, el Estado debería ampliar la estructura y simplificar los procesos».
Llamamiento a una nueva ley
Ambos senadores pidieron una amplia discusión para crear una nueva ley de ciudadanía que contemple la ius sanguinis y otras formas de acceso, como ius soli (derecho por nacimiento en territorio italiano). “Ser ciudadano no es un delito que hay que combatir, sino un derecho que hay que proteger”, afirmó Giacobbe al final de su discurso.






































