El presidente Luiz Inácio Lula da Silva recibió a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en el Fuerte de Copacabana, en Río de Janeiro, antes de la agenda de la reunión del G20, para discutir temas estratégicos y fortalecer la asociación histórica entre los dos países.
Meloni, quien actualmente preside el G7, destacó los profundos vínculos culturales y sociales entre las naciones, destacando que Brasil es hogar de 800 mil ciudadanos italianos y 30 millones de descendientes, alrededor del 20% de la población del país.
Uno de los principales puntos del orden del día fue el El desempeño de Enel, una empresa energética que cuenta con participación estatal italiana.
Lula destacó la necesidad de mejorar los servicios prestados por la concesionaria, que fue blanco de críticas tras los apagones en la región metropolitana de São Paulo el año pasado.
Durante la reunión, representantes brasileños advirtieron que la empresa actualmente no cumple con los criterios requeridos para la renovación de concesiones de distribución en el país.
La delegación de Meloni fue informada sobre la insatisfacción de los consumidores con el servicio de Enel en situaciones críticas y qué ajustes serían esenciales para garantizar la continuidad de la operación de acuerdo con las normas brasileñas.
Aunque privatizada en 1999, el gobierno italiano todavía posee el 23,6% de las acciones de la empresa, manteniendo influencia en sus decisiones.
Meloni también reforzó el compromiso de las empresas italianas con Brasil, anunciando planes de inversión de 40 mil millones de euros y destacando el interés en actualizar los acuerdos de asociación económica, centrándose en el desarrollo, la transición energética y la seguridad alimentaria.







































