Las autoridades italianas han ordenado la expulsión de ocho ciudadanos chinos sospechosos de espiar a disidentes en el país. La medida fue tomada por... Ministerio del Interior después de que las investigaciones señalaran riesgos para la seguridad nacional.
Según información difundida por la prensa italiana, los individuos presuntamente actuaron para localizar a críticos del gobierno chino residentes en Italia. El objetivo sería intimidar y vigilar a estas personas, suscitando preocupaciones por la "seguridad nacional".
Tres de los sospechosos ya han sido repatriados. Uno permanece detenido en Roma a la espera de que finalice el proceso de deportación. Los otros cuatro ya han abandonado territorio italiano.
Caso sin precedentes en Italia
Según los expertos, esta es la primera vez que Italia ordena expulsiones basadas en acusaciones de represión transnacional.
La medida fue considerada un hito por las organizaciones de derechos humanos. Laura Harth, de Defensores de salvaguardiaDeclaró: "Me sorprende gratamente que por fin estemos viendo resultados".
También afirmó que "existe una clara preocupación y atención dentro del cuerpo policial especializado con respecto a este tema", pero señaló las limitaciones en la respuesta política.
En otros países, casos similares ya han dado lugar a procesos penales. En Italia, sin embargo, no se han presentado cargos formales contra los implicados.
Investigaciones y vigilancia
Este incidente se produce tras años de acusaciones sobre la vigilancia de disidentes chinos en el extranjero.
Los informes indican que las asociaciones y los grupos vinculados a la comunidad china Se utilizaron como estructuras de vigilancia en varios países.incluida Italia.
Las autoridades también investigan actos de espionaje digital. Entre 2024 y 2025, piratas informáticos vinculados al gobierno chino supuestamente accedieron a la base de datos de una unidad policial italiana encargada de proteger a los disidentes.
El sistema contenía información sobre aproximadamente 5 agentes y datos sobre las personas que estaban siendo monitoreadas.
Presión sobre los activistas
Los activistas denuncian una mayor presión y temor a represalias.
Uno de los casos involucra a un disidente conocido como “el profesor Li”, que reside en Italia. Afirmó haber sido “amenazado por individuos desconocidos” después de que se revelara su domicilio.
Tras la expulsión de los sospechosos, el activista agradeció públicamente al gobierno italiano. En una publicación, declaró: «Esto representa no solo protección para nosotros, sino también la defensa de los principios democráticos fundamentales y el estado de derecho».
contexto internacional
El tema de la represión transnacional ha ido cobrando mayor relevancia en Europa.
El Parlamento Europeo aprobó recientemente una resolución que condena este tipo de prácticas por parte de gobiernos extranjeros.
Los expertos afirman que la respuesta aún depende de cómo actúe cada país. Según Harth, la medida europea "en la práctica no cambia nada".






































