* Artículo actualizado el 18/11/2025
El debate sobre si el gobierno de Meloni realmente protege a sus ciudadanos en el extranjero ha tomado un nuevo giro en Roma.
Actualmente se está considerando en la Cámara de Diputados italiana un proyecto de ley que pretende modificar la legislación de 1978 sobre el sistema sanitario.
El texto, ya aprobado por el Comité de Asuntos SocialesEstablece un pago anual de dos mil euros para los ciudadanos italianos residentes fuera de la Unión Europea e inscritos en AIRE, el registro de italianos residentes en el extranjero.
El congresista Fabio Porta afirma que las tasas serían opcionales.
Según el diputado Fabio Porta (PD), existe confusión sobre el contenido de la propuesta. Afirmó que el proyecto de ley no modifica las normas vigentes para acceder a la atención médica de urgencia, ni el periodo de cobertura de noventa días para los italianos que residen temporalmente en Italia.
“La propuesta ofrece una nueva opción. Actualmente, quienes están registrados en Aire no tienen derecho a la tarjeta sanitaria. Con la nueva normativa, podrán obtenerla mediante el pago de una cuota anual. Pero esto será opcional, no obligatorio”, explicó Porta.
El parlamentario se opuso a tres puntos del texto: el tipo impositivo, considerado elevado para los residentes de Sudamérica; la falta de exención para estudiantes; y la exclusión de los jubilados. El Partido Demócrata presentó enmiendas que proponían ajustes, pero fueron rechazadas por el gobierno y por el autor del proyecto de ley, el diputado Andrea Di Giuseppe.
La propuesta pone de manifiesto las desigualdades
La justificación presentada por los autores de la propuesta es que el cargo refleja el coste medio per cápita de la atención sanitaria en Italia.
Sin embargo, la medida no tiene en cuenta la disparidad de ingresos en los países donde residen muchos italianos. En regiones como Latinoamérica, África o el Caribe, los ingresos mensuales pueden oscilar entre 150 y 400 dólares. En estos casos, el monto del impuesto equivale a varios salarios y resulta inaccesible.
El sistema actual sigue siendo válido para casos de emergencia.
La legislación vigente garantiza asistencia médica gratuita y urgente durante un máximo de noventa días a los ciudadanos italianos que regresan temporalmente al país sin cobertura de seguro médico público o privado en el extranjero. Esta norma no se verá alterada por la propuesta que se está considerando.
La novedad radicaría en la posibilidad de pagar la tarifa para obtener el tarjeta de seguro de saludlo cual permite el acceso completo al sistema sanitario durante las estancias en Italia.
¿Qué dicen los autores del proyecto?
Andrea Di Giuseppe, del partido Fratelli d'Italia, es el autor de la propuesta. Afirma que el objetivo es permitir que los italianos residentes en el extranjero tengan acceso regular a la sanidad pública.
Según el diputado, se trata de un "acto de respeto" y un "paso adelante para quienes viven fuera de Italia". Di Giuseppe también argumentó que el sistema ayudaría a frenar los abusos de personas que acceden al sistema sanitario sin contribuir.
El debate debe continuar.
El texto seguirá debatiéndose en el Parlamento. Fabio Porta, que no apoya la propuesta en su forma actual, aboga por ajustes para hacerla más justa. Según él, es necesario evitar que la medida excluya a quienes más necesitan acceder a la sanidad pública italiana.
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ERRATA
La versión anterior de este artículo afirmaba que los italianos residentes en el extranjero perderían su derecho a la atención médica no urgente si no pagaban la cuota anual. Esta información es incorrecta.
Según aclaró el diputado Fabio Porta, la propuesta crea una nueva opción sin alterar los derechos ya garantizados. La asistencia sanitaria de urgencia y los tres meses de cobertura para quienes regresan temporalmente a Italia siguen vigentes para todos.

























































